1. Toma una pequeña cantidad y extiéndela por la cara, cuello y escote. Para ello realiza movimientos circulares con una presión media.
2. Avanza desde el centro de la cara hacia fuera, es decir, desde la frente, nariz y barbilla hacia las orejas y el cuello.
3. Toma una toalla húmeda, con agua tibia y retira el producto sobrante.
4. Si lo haces con discos desmaquilladores necesitaras al menos tres. Uno para la cara, otro para el cuello y el último para el escote. Si ves que se manchan demasiado no escatimes y utiliza más. Recuerda que lo que arrastra es la suciedad que está en tu rostro así que cuanto más limpios mejor.